¿Pasión, vocación u obsesión?
1).- La lección de la historia Llegar a encabezar el gobierno de Oaxaca ha despertado siempre bajas pasiones. Desde las candidaturas, que son una rebatiña de Santo y Señor Mío, hasta el resultado electoral. Se asume llegar a un feudo; al poder plenipotenciario de otorgar, dar, concesionar. Pero, quien gobierna llega atado de manos. Compromisos, gravitaciones, pago de favores, facturas de campaña y un catálogo de “encargos”. Y hasta clanes familiares que se insertan de lleno cual si fuera una monarquía. A veces abiertamente, como lo hemos visto hoy, o…
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