“Rompepicos”: Un asunto tenebroso
Una de las causas de las inundaciones que han padecido algunas colonias y fraccionamientos en la capital oaxaqueña, en los últimos años, es la cancelación de la presa denominada “Rompepicos”, ubicada en jurisdicción del Ejido Guadalupe Victoria, agencia municipal de San Felipe del Agua. En los años setenta dicha presa era utilizada hasta como sitio de recreación para niños y jóvenes. Y se construyó como un dique para detener la precipitación de las aguas del Río San Felipe, que bajaban a la ciudad como producto de las lluvias torrenciales.
Hace al menos cinco años, el Fraccionamiento La Cascada resultó con daños severos. El agua llegó a más de un metro de altura en casas particulares. ¿El motivo? Por causas extrañas, el predio en donde se ubicaba la presa fue dado en comodato a la Liga Monte Albán de Béisbol. Fue cuando las autoridades se dieron cuenta de la situación y volvieron la vista a la “Rompepicos”. Ni el bueno para nada que fungió como delegado de la CONAGUA, ÁLVARO JARQUÍN ROJAS ni mucho menos los ex directores de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), buscaron la forma de devolver a la ciudadanía la seguridad en época de lluvias, que implicaba la citada presa.
Sin embargo, durante el gobierno de ULISES RUIZ, se dice que por maniobras de un notario de apellido GARCÍA CORPUS, al predio en donde se ubicaba la presa –al menos cuatro héctareas- le salió dueño. Una persona de nombre JULIO CÉSAR ESPINOSA se ha asumido como propietario de un predio que en su momento fue propiedad de la Nación, o al menos eso es lo que establecen las leyes, cuando se trata de lechos de ríos o arroyos, es decir, aguas nacionales. El asunto es que el aludido buscó el amparo de la Justicia de la Unión para asegurar “su propiedad”.
El tiempo de huracanes está encima y a la fecha, salvo el silencio de algunos funcionarios, como es el caso del delegado de la CONAGUA, el duranguense MIGUEL CALDERÓN ARÁMBULA o el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), JULIÁN RUBÉN RÍOS ÁNGELES, nada se sabe respecto a la presa multicitada en esta columna. ¿Será que una vez más se habrán de privilegiar los arreglos oscuros; la ilegalidad en la propiedad de un bien nacional que de manera sospechosa pasa a manos de particulares y poner en riesgo a más de 45 mil habitantes de colonias y fraccionamientos en peligro de siniestros? Ha trascendido que el presunto propietario logró el amparo de la justicia federal. (JPA)