El comentario de hoy, jueves 11 de junio 2026
Sin duda alguna, el congestionamiento vial que padece nuestro Centro Histórico y, en general, nuestra capital y el área metropolitana, tendrá un leve respiro con el reordenamiento de taxis foráneos y estacionamientos convertidos en terminales, que lleva a cabo la Secretaría de Movilidad. Criticamos, pero, asimismo, valoramos los esfuerzos que llevan a cabo las autoridades.Oaxaca de Juárez merece tener orden y racionalidad en lo que respecta a la vialidad.
En realidad, jamás se ha aplicado alguna ley referente al transporte. He ahí el por qué de bloqueos y amenazas. Ir contra décadas de anarquía y componendas no es tarea fácil. Sin embargo, hay un rubro que no debe pasar desapercibido para la dependencia responsable. Y es el incremento brutal en el parque vehicular de motocicletas y el número de accidentes que se presentan a diario en este medio de transporte, además del monto económico que significa.
Nadie pone en tela de juicio el uso de dicho medio, no sólo para el transporte personal o familiar, sino un medio para ganarse la vida o acudir al trabajo o a la escuela. Desconozco estadísticas oficiales de pérdida de vidas o de lesionados. ¿Cuánto se gasta en las instituciones médicas de gobierno para atender a los heridos? ¿Cuál es el impacto en la economía para que el paciente vuelva a la normalidad y continúe en la cadena productiva?
El parque vehicular de motocicletas se ha disparado. Se calcula que por cada automóvil hay al menos cuatro motos. En unidades de poco cilindraje se pueden ver hasta cuatro personas a bordo, incluyendo niños. El uso del casco parece ser opcional. Lo usa quien quiere. No hay sanciones. Inclusive hay que lamentar el deceso de menores de edad o jovencitas que gustan de las llamadas “rodadas”. Observe cuando conduce o viaja en transporte público: le aparecen por la derecha o la izquierda.
Los operadores de unidades que prestan el servicio a restaurantes, pizzerías, farmacias, refaccionarias o demás, por aplicación, rebasan los límites de velocidad, que asemejan suicidas potenciales. Además de que se han convertido en el instrumento idóneo para la comisión de delitos. Robos, narcomenudeo y hasta ejecuciones. Por su peso son, asimismo, presa fácil de los ladrones. En las redes sociales se han difundido imágenes de cómo operan las bandas de roba-motos.
El tema es: ¿qué tienen que hacer las autoridades para regular no sólo el uso de las motocicletas sino para crear conciencia en propietarios y negocios que las usan para su servicio y evitar que el número de accidentes disminuya? Los operativos de la Policía Vial se han limitado a buscar unidades robadas. Deben endurecerse ante quienes, a diario, violentan las reglas de velocidad o protección. (JPA)

