El comentario de hoy, jueves 18 de junio 2026
Si bien es cierto que la empresa, “GAMI Ingeniería e Instalaciones”, ha tenido muchos negativos, incluso documentados por la Auditoría Superior de la Federación, todo apunta a que será, junto con Construcciones Urbanas, S.A. de C.V., quienes lleven a cabo, al fin, los trabajos de construcción del gran proyecto hidráulico “Mujer Solteca”, después de al menos cinco licitaciones declaradas desiertas. Y aún de protestas recientes de organizaciones que niegan la existencia del certificado de impacto ambiental.
Es otro de los grandes anhelos de los oaxaqueños que, al igual que las cuestionadas súper carreteras al Istmo y la Costa, lleva años en espera de volverse realidad. Si la memoria no me falla, dicha obra, en ese entonces denominada “Paso Ancho”, fue iniciada en 2008, apuntalada por los gobiernos de Ulises Ruiz en la gubernatura y Felipe Calderón en la presidencia de México. La empresa “TRADECO, S.A. de C.V.”, no pudo concluirla.
Con la misma se esperaba garantizar el suministro de agua potable para la capital y la zona conurbada por al menos 50 años. En aquellos tiempos se avanzó con parte de la cortina de la presa. Se mencionó que uno de los obstáculos era la falta del certificado del impacto ambiental citado, además, claro, de los añejos conflictos agrarios, dado que el aprovechamiento de los escurrimientos se daría en una cañada natural ubicada entre las comunidades de Sola de Vega y San Vicente Coatlán.
Sin embargo, pasaron las administraciones de Gabino Cué Monteagudo y Alejandro Murat, sin que se hablara más del asunto. Es decir, al proyecto referido se le echó tierra encima. Al arribo del gobierno de la Primavera Oaxaqueña se puso de nueva cuenta en la mesa. “Paso Ancho” desapareció para dar paso a “Margarita Maza”. No tardó mucho en que cambiara de nombre. Hoy se llama “Mujer Solteca”.
Para los oaxaqueños se ha vislumbrado como una realidad, al ser incorporado entre los grandes proyectos hidráulicos anunciados por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum el año pasado. Es decir, se avanza sobre terreno firme. La construcción de la presa y a futuro, el acueducto –que representará otra millonaria inversión- para traer el vital líquido, tan urgente para paliar la sed que padecemos los capitalinos y municipios conurbados.
Se trata de una obra con recursos de la Federación y, sin duda alguna, en coordinación con el gobierno estatal que, de concretarse, pese a la crítica, será una de las obras emblemáticas del actual régimen. Se estima un costo de al menos 15 mil millones de pesos. Será pues, la realización de otro de los viejos anhelos de citadinos y municipios conurbados, cuyos habitantes han visto su suerte no sólo en las temporadas de sequía, sino todo el año. (JPA)

