Gobernar: ¿Obsesión o convicción?
1).- ¿O pragmatismo ramplón? Perdón por iniciar en primera persona. Siempre me he preguntado: ¿Qué es lo que mueve a quienes se obsesionan en gobernar Oaxaca, que no sea el ego o la supremacía; el anhelo de perpetuidad o el crecimiento pecuniario? ¿En administrar nuestras miserias en esta eterna comisaria de protesta social, ominosa voracidad y mendicidad? Lo visto en al menos cinco sexenios, revela que ello no nace de una perspectiva política sino de una ceguera pasional. En efecto, las pasiones se acumulan como material explosivo: sólo falta la…
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