Centro de Convenciones: Un mal fario
1).- Todo al revés El proyecto del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO) nació torcido. Como dicen en mi pueblo: primero pusieron la carreta, luego los bueyes. Todo al revés. Un contrato, un proyecto ejecutivo y una millonada. Discrecionalidad absoluta; nula transparencia. Ya estaba elegido el lugar. A trancas y barrancas hay que construirlo ahí. Como anexo de conocido hotel que, por si ello no fuera suficiente, uno de los socios es su principal promotor: el titular de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico (STyDE). Y eso…
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