El comentario de hoy, martes 16 de junio 2026
Luego de los intentos fallidos de boicotear la inauguración del Mundial de Fútbol, bloqueando los accesos al Estadio Ciudad de México, vialidades y las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la capital del país, la CNTE mostró su verdadero rostro. Además de trastocar la paz social, la economía y el libre tránsito de oaxaqueños y capitalinos. Al final, la fiesta futbolera no se detuvo. La disidencia magisterial quedó exhibida como intolerante e intransigente.
Es el monstruo que ha crecido a la sombra de gobiernos, grupos radicales, ultras, anarcos y demás lacras. No obstante, la apertura de mesas de diálogo por parte del gobierno, la amenaza y el chantaje se mantuvieron. Había una bandera que explotar: el evento deportivo. Hoy no lo hay. Se dañó no sólo la reputación del gobierno de Claudia Sheinbaum, sino el prestigio de México a nivel internacional, de por sí tan demeritado.
Se nos ha ubicado como un país en la anarquía y sin ley, en donde los cárteles del narcotráfico han copado las instituciones. Más aún, donde los maestros han abandonado el aula en busca de más prebendas y privilegios. El impacto económico ha sido brutal. En Oaxaca hemos padecido ese cáncer social por más de 40 años.
Desde el 25 de mayo en que el llamado Cártel 22 inició su movilización, las escuelas del sistema educativo oficial están cerradas. Y estamos a menos de un mes de concluir el ciclo escolar. Eso no importa a los mentores. Por ello arrastramos un rezago brutal. El aprendizaje en materias básicas por los suelos.
Con peras y manzanas, casi con ábaco, les fue explicado que derogar la Ley del ISSSTE de 2007, implicaría un gasto mayor a 8 billones de pesos. Que ello significa más del 20% del Producto Interno Bruto. Y que si bien el gobierno de la llamada transformación ha dilapidado muchos miles de millones en los programas sociales, más bien para mantener su clientela y seguir en el poder, revertir el sistema de pensiones va más allá.
No es justo beneficiar a un sector de la clase trabajadora que siempre ha sido privilegiado. Al final, el gobierno federal la puso contra la pared. Habrá consulta al magisterio respecto a una de sus demandas: la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de Maestros y Maestras (USICAMM). Uno por uno. Pero sin los líderes.
La movilización de CNTE se contaminó. Y no nos referimos a la participación de madres buscadoras, jubilados, transportistas, productores y otros, que traen consigo demandas justas, sino con ultras y radicales; provocadores y temerarios. Como los normalistas de Ayotzinapa a quienes les fueron decomisados 59 artefactos explosivos de fabricación casera.
El propósito era a todas luces evidente: la provocación. Aún no se cierra el capítulo de la desaparición de los 43, pero aquí abrieron de nueva cuenta otro, que servirá para normar el criterio del pueblo mexicano y entender la génesis de ese abominable hecho ocurrido en 2014. (JPA)

