El comentario de hoy, jueves 29 de octubre:
Para la Organización de las Naciones Unidas–la ONU- México enfrenta una terrible crisis humanitaria derivada del control que tienen los grupos criminales en el país. Además, de las desapariciones forzadas, estimadas entre 130 y 132 mil personas. El principal organismo mundial ha ofrecido a nuestro gobierno, la posibilidad de abrirse a la cooperación internacional, a fin de brindarle apoyo financiero, tecnológico y forense.
Este tema tan preocupante y doloroso para las familias y miles de madres que buscan a sus hijos y familiares, fue presentado ante la Asamblea de la ONU, por parte del Comité de Desaparición Forzada, pues hay aún miles de fosas clandestinas y personas no identificadas. El organismo ha mostrado preocupación por esa situación, en un país que no libra ningún conflicto bélico. Nadie acusa al gobierno mexicano, sólo le han pedido que se deje ayudar.
Sin embargo, de manera burda e inexplicable, el gobierno de Claudia Sheinbaum se ha negado de manera reiterada a la participación de la ONU. La pregunta es: ¿qué trata de esconder o a quién pretende proteger el gobierno mexicano? En el foro multilateral, el representante de la Secretaría de Gobernación se dedicó a defender el fiasco denominado Estrategia Nacional de Búsqueda. Todo mundo sabe que no ha dado resultados.
Hace unos días, la Unión Internacional de Magistrados, fundada en Salzburgo, Austria, en 1953, con sede en Roma, resolvió expulsar a la delegación que representaba a México, debido a su postura de apoyo a la reforma judicial que instauró la elección popular de jueces y magistrados. Dicho organismo civil y apolítico, decidió no admitir a los magistrados mexicanos al considerar que vulneraron los principios globales de independencia judicial.
Esta expulsión afecta directamente a la representación de México ante el organismo de jueces más grande del mundo. Es decir, nuestro país sigue en la cima de la crítica y la descalificación a nivel internacional. Hace al menos un mes, en la ya citada Asamblea General de la ONU, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió arremeter contra México frente a más de 150 representantes de países miembros del organismo, al considerarlo eje de los cárteles de la droga.
¿Hubo alguna respuesta enérgica, razonada y diplomática de nuestro gobierno? No. Sólo el sobado ardid de la defensa de la soberanía. El responsable de la diplomacia mexicana emitió un discurso fuera de contexto. Con la negativa para recibir apoyo de la ONU, nuestro país declara una vez más su aislacionismo, pues su gobierno pretende vivir fuera de la realidad, como es el caso del endeudamiento que suma ya más de 20 billones.
El abominable sueño populista y de mantenerse en el poder, le impide verse en el espejo de otros países como Francia, por ejemplo, que hoy está al borde del colapso por la protesta social. (JPA)

