El comentario de hoy, martes 18 de julio 2023
Desde hace al menos dos décadas, ya no es novedad que la celebración de la máxima fiesta folklórica de los oaxaqueños, La Guelaguetza, se vea ensombrecida por la amenaza del boicot. Se convirtió en una especie de resorte, una estira y afloja del chantaje y de la presión, sobre todo del magisterio y de organizaciones afines. Hay que golpear al turismo y crear psicosis colectiva, para que el gobierno afloje. Para el llamado Cártel 22 ya es devoción pegarle al evento de los ricos, de los burgueses –como le llaman-.…
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