Onerosa, improductiva y voraz
1).- A manera de introducción No nos cansaremos de insistir que, en la democracia representativa –o en ésta, convertida en autocracia- una cosa es ganar elecciones y otra, muy diferente, gobernar o legislar. Los fracasos, los excesos o la falta de capacidad, son sello de gobiernos y legislaturas actuales. Y si algún día, en los peores tiempos de la hegemonía de PRI, descalificamos a los legisladores con el apelativo de “levanta-dedos”, hoy están peor. Son viles lacayos y agachones al servicio del ejecutivo. En la cúpula federal, como dijera alguien:…
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