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El comentario de hoy, martes 28 de julio 2026

Aunque suene a ironía, en los tiempos políticos en que vivimos, la realidad del país y particularmente de Oaxaca, se percibe tal cual la frase que hizo famosa don Francisco de Quevedo y Villegas, en el Siglo de Oro español: “las cosas son, de acuerdo al cristal con que se miran”. O mejor, aplicando la anecdótica consigna del ex presidente López Obrador: “Yo tengo otros datos”. Que en estos tiempos transformadores se ha convertido en una especie de axioma irrebatible.

Veamos: Hace poco más de una semana en Zacatecas, aparecieron diez cadáveres de políticos, empresarios y trabajadores del gobierno, colgando de un conocido puente. Se dice que fueron ejecutados por algún grupo criminal. Pero hay ediles, concejales y otros que han estado en la mira, por todo el país. Sin embargo, un día y otro escuchamos en los informes y discursos del gobierno federal, que los homicidios dolosos van a la baja. El pueblo bueno y sabio ve una cosa: que la violencia en el país sigue sin freno; los personeros de la 4T ven lo contrario: que vamos muy bien.

En estas Fiestas de Julio, como observadores nos percatamos de una baja sensible en la afluencia de visitantes del país y el extranjero y advertimos hoteles y restaurantes semi vacíos. No se trata de desacreditar a nadie ni mucho menos confrontar datos. Pero sí de darle crédito al organismo que aglutina al sector hotelero y cuyos propietarios y empleados vivieron en carne propia este desplome de visitantes. Afirman que la ocupación de cuartos fue menor al 40%. No el 85% de las cuentas oficiales.

Existe pues, una visión confusa en un sector clave para la economía, cuyo éxito debe cifrarse en la corresponsabilidad de los prestadores de servicios y de entes aglutinados en las cámaras empresariales. No es un secreto que ha faltado una política de difusión y promoción que impulse a Oaxaca como un gran destino turístico. Pero tal parece que lo único que vale destacar es el despilfarro y la frivolidad. O, en el peor de los casos, el uso político-electoral del sector.

Para la creación de estadísticas confiables tienen que incorporarse las mediciones que existen en cada rubro del sector turístico. Incluso, de la economía informal. Tratar de aparentar datos en crecimiento respecto al año anterior, con la idea de que todo en el pasado fue peor y sorprender con datos falsos, es un craso error. El pueblo ya no se chupa el dedo. Y más allá de lo que fluye en las benditas redes sociales, darse una vuelta por los mercados, preguntar a taxistas, artesanos, etc., puede ser el mejor aliciente para “no mentir, no robar, no traicionar”. (JPA)

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