Crónica Geopolítica (59) – ¿El Fin de la Globalización?
Oswaldo García Criollo
La Globalización es el proceso histórico mediante el cual el mundo se vuelve un solo sistema interconectado, donde: economías,tecnologías, culturas, finanzas, información, cadenas productivas y decisiones políticasse enlazan más allá de las fronteras nacionales. Y continentales.En pocas palabras: es cuando lo que pasa en un lugar afecta inmediatamente a todos los demás. Podemos verla como 5 grandes dimensiones:
Globalización económica.
Producción distribuida: un auto se diseña en Alemania, tiene chips de Taiwán, se ensambla en México y se vende en EE.UU. Eso es globalización.
Globalización financiera.
El dinero se mueve sin fronteras: inversiones instantáneas, bolsas conectadas, crisis que se contagian. Un problema en Wall Street afecta a Oaxaca por ejemplo el precio del café.
Globalización tecnológica.
Internet es el gran acelerador: la IA, las redes sociales, el comercio electrónico y las plataformas globales. Hoy la globalización viaja en datos.
Globalización cultural.
Ideas, música, comida, valores: Netflix, K-pop, comida mexicana en Tokio, Halloween en México, Día de Muertos en Disneylandia, etc. Las culturas se mezclan más cada día.
Globalización de riesgos y problemas.
Los problemas ya son planetarios: pandemias, cambio climático, migración, ciberataques. Ningún país está “aislado”. En resumen, la Globalización es la integración creciente del mundo en una red única de intercambio económico, tecnológico, cultural y político.
Dice el destacado geopolítico mexicano libanés Alfredo Jalife que ha llegado a su fin. Incluso editó un libro llamado El Fin de la Globalización. Pero como dijo una persona famosa ahora de capa caída: tengo otros datos.
No estamos en el fin de la globalización. Estamos en el fin de la globalización SIMPLE, es decir una globalización 1.0. La etapa inicial 1990–2015 fue: optimista, abierta, basada en “todos ganan”. La etapa que viene es: estratégica, fragmentada, basada en “seguridad y control y por bloques. La globalización no muere. Se militariza, se regionaliza, se politiza y se vuelve selectiva. En un enfoque de escenarios este sería el más realista, el más probable, un mundo fragmentado en bloques. Una globalización renovada.
Este es el que yo veo como más cercano a lo que ya está pasando: no se rompe la globalización, pero se reorganiza, cadenas de suministro se regionalizan, cada bloque busca autonomía en energía, chips, alimentos y aumenta la rivalidad geopolítica. En esta transición es una especie de globalización “conflictiva”, pero será parte del ajuste. El planeta se parece más a una gran zonificación: el bloque occidental con EU, Europa y la anglosfera. El bloque ruso chino-asiático y otro con potencias intermedias negociando entre ambos. El resultado es comercio continuo, pero con límites, con más proteccionismo estratégico. (Alfredo Jalife habla del Fin de la Globalización, no opino lo mismo).
México se podría volver clave por el nearshoring, si hace la tarea, que ahora se ve en duda por la 4T. Es hora de buenas decisiones, pragmáticas y con visión de futuro. No ideologizadas al extremo y menos sectarias o polarizantes.
No hay desglobalización: es globalización por zonas, por bloques y estratégica. Una globalización 2.0 ya en marcha.
(Pilón: Netanyahu, el genocida primer ministro de Israel, empujó a EU a la agresión contra Irán. Eso es muestra del poder sionista judío en la política estadounidense. Esta aventura bélica no pinta bien para ellos. Irán con 1.6 millones de km2, una población de 90 millones de habitantes, cabeza del mundo musulmán Chiita y un país tecnológicamente avanzado en armas está dando una lección de resistencia y coraje. EU asesinó al Ayatola Jamenei. En México, los EU y su embajador Lane Wilson propiciaron el asesinato de Fco. I. Madero. El famoso Pacto de la Embajada con Victoriano Huerta.)

