Transporte: La piedra en el zapato para A. Murat

Los últimos acontecimientos de violencia entre el Sindicato Libertad, que lidera IVÁN LUIS VILLASECA y el segmento del transporte de la Confederación Regional Obrero y Campesina (CROC), que encabeza su tía MAYRA LUIS MARTÍNEZ, no son hechos que deban echarse en saco roto, sino para que el nuevo gobierno tome cartas en el asunto. Todo apunta a que los hermanos LUIS MARTÍNEZ por un lado y los LUIS VILLASECA por el otro, están empecinados en exterminarse. Si así fuera, la sociedad oaxaqueña se libraría de verdaderas lacras que han pretendido hacer del transporte público, un monopolio de violencia e impunidad.
Primero fue JUAN LUIS MARTÍNEZ quien pasó a mejor vida, al fallecer víctima de un mal crónico degenerativo, pero agudizado por algunos excesos. Era secretario general de un membrete denominado, Confederación Nacional de la Productividad (CNP). Era un tipo dado a los acuerdos y respetuoso de ellos. Además, a pesar de sus adicciones y constantes escándalos, en los que salían a relucir drogas y armas, tenía un reconocido liderazgo. Pero cuando muere, sus hermanos e hijos tratan de disputarse el monopolio que él construyó. Por un lado sus hermanos: GILBERTO, ARMANDO, GUADALUPE y MAYRA, que formaron organizaciones escindidas de la CNP y por el otro lado los hijos del fallecido: ERICK, JUAN e IVÁN, que formaron el Sindicato “Libertad”.
Desde ahí se desató una guerra entre familia. Unidades incendiadas, balaceras, heridos y muertos. Los hijos de JUAN LUIS se aliaron con otro orate: FRANCISCO MARTÍNEZ SÁNCHEZ, a) Don Panchito o Pancho Mugre, del Frente Popular “14 de junio”, pacto que luego rompieron, al igual que con el hijo de éste, FRANCISCO JAVIER MARTÍNEZ. Ambos han sido considerados como los grupos más violentos, que monopolizan el transporte: taxis foráneos, moto-taxis, pipas y camiones de acarreo de materiales. Todo ello, en un ambiente de absoluta impunidad permitida por el gobierno de GABINO CUÉ. Los enfrentamientos con sindicatos ligados a la CTM, a la CROC y otros, son el pan de todos los días. La presión, los bloqueos y el chantaje, no son capítulo aparte, sino la esencia misma de esta caterva de hampones.
La idea de que los grupos citados van de la mano con grupos delictivos es cada día más evidente. El transporte –como mucho hemos insistido- ha devenido un serio asunto de seguridad en la entidad y un desafío a la autoridad. He ahí el por qué el gobernador electo, ALEJANDRO MURAT HINOJOSA debe elegir para la titularidad de la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra), a quien tenga la capacidad, experiencia, pero sobre todo cojones para enfrentar a estos grupos cuasi delictivos que se han enquistado en el transporte concesionado. (JPA)
