De paradojas y utopías 

Sociedad exhausta; sociedad apática

taxis atorados

Raúl NATHÁN PÉREZ

Mis condolencias a Juan Pablo y Rubén, buenos amigos

1).- Los incendiarios de siempre

Desde hace un mes los oaxaqueños vivimos en el limbo. Como en el 2006, sólo que el odio y el encono exacerbados, se palpan a flor de piel. Los hechos de Nochixtlán, con sus muertos y heridos, sólo sirvieron para que los violentos sigan imponiendo su ley. Expertos en manipular la información, la CNTE/S-22 y cilindreros, se asumieron –una vez más- la víctima doliente. Son carniceros, pero se asumen inocentes reses. El villano de la película –la policía- ya está inhabilitada para actuar. Guerrero tiene su Ayotzinapa; Oaxaca su Nochixtlán. Las campanas de la sedición llaman a duelo. Los grupos en la clandestinidad, cuyos “hechos de armas” son sólo el terror y la amenaza, festinan el éxito de sus discípulos y exigen la rendición de los medios, con aquella sentencia del fascismo: “estás conmigo o contra mí”. ¿Y las bandas delictivas? También festinan. ¿No acaso en el 2006, las barricadas fueron el terreno poroso por donde penetraba la delincuencia?

La trama estuvo perfectamente articulada. Hasta “el buen sabor de boca” que le dejó el primer diálogo con la CNTE a Miguel Ángel Osorio Chong, titular de SEGOB, quien reaccionó el viernes con un ultimátum, sólo cuando las cosas se había salido de control –aunque la CNTE fingió demencia-. Oaxaca no sólo es el laboratorio de proyectos bastardos, como el del Cártel-22 y aliados, también aquí se juega la sucesión del 2018. En el fondo de todo prevalece la frase aquella de Ciro Gómez Leyva: “que se joda Oaxaca”. La impunidad del magisterio y sujetos como Flavio Sosa y Armando Contreras de COMUNA y FACMEO; Abraham Ramírez de CODEDI; Jesús López del FALP; Omar Esparza de MAIZ; Alejandro López de CODEP y Germán Mendoza Nube, Macario Otalo Padilla y Pedro García del FPR, ha lastimado con dureza a un pueblo que, parafraseando a C. Fuentes: tiene una resistencia prodigiosa, pues lo mismo ha soportado malos gobiernos que asonadas; sismos que saqueos. Y como telón de fondo, la mala influencia de un Mesías tropical, que ha resultado el tuerto en un país de ciegos.

2).- Lamiendo la coyunda

Antes y después de “la matanza de Nochixtlán” –así le llamó el diario español “El País”- el pueblo oaxaqueño ha estado secuestrado. Se han contabilizado hasta 30 bloqueos carreteros. La semana pasada se exacerbaron: había que coberturar (sicutum) el diálogo con la Segob. Hay aún desabasto de alimentos, frutas, verduras, medicinas y gasolina. La economía se ha paralizado. Hay pérdidas millonarias. Carestía y coyotaje. Y nos preguntamos: ¿por qué como sociedad no hemos respondido a esta permanente agresión? ¿Por qué nos hemos sometido y hasta acostumbrado a este pisoteo perpetuo de nuestras garantías constitucionales? Porque no hemos tenido los cojones para unirnos; para desafiar a esos poderes fácticos que aterrorizan. Porque no hay liderazgos emergentes que conciten el apoyo generalizado de la sociedad, que reviertan la influencia negativa que el magisterio gansteril y aliados, ha impuesto en la población.

Ha quedado claro que Oaxaca no está en las prioridades presidenciales; que no figuramos en el mapa institucional y que seguimos siendo el ente marginal del Pacto Federal. ¿Qué han hecho las organizaciones empresariales, los camioneros de la CNP, CTM y Libertad; las uniones de taxistas o los prestadores de servicios turísticos, ante la sediciosa postura del magisterio, que no sea más que quejarse y salvaguardar sus propios intereses? Por ello, el llamado de los locatarios de los mercados caló hondo. No más súplicas; no más diálogo. Somos millones de oaxaqueños más que los mentores. Muchos más que los oportunistas, corruptos y vende-patrias de COMUNA y demás lumpen. Pero a pesar de ello, mostramos la candidez del pavo que, como dijera A. Herrerías, amaina su plumaje al primer ruido.

3).- Opacidad y discrecionalidad vs apertura

La demanda ciudadana de hacer público el diálogo CNTE/Segob ha topado con pared. Cuando el pueblo de México demanda apertura, rendición de cuentas y transparencia, se siguen las viejas prácticas de la discrecionalidad, la opacidad y la simulación. ¿Por qué la mediación de Servicios para la Paz (Serapaz) y no una comisión ciudadana, de notables, intelectuales, rectores y miembros de la sociedad civil? Sin duda pues, se siguen los mismos caminos trillados de antaño, entreverados con futurismo político, mientras al ciudadano se lo lleva el carajo.

 

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— En un ambiente de tensión y violencia iniciaron las fiestas de julio. Hasta en eso se ha cebado el magisterio: la supervivencia de miles y miles de familias oaxaqueñas que comen del turismo. Quisiéramos saber, ¿hacia dónde se encamina esa “lucha”, que va con todo y contra todos, sobre todo en contra de los más pobres? Sin duda es una utopía.

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Twitter: @nathanoax

 

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