Sergio Bello: El fiasco del PAN
Desde que se empezó a ventilar la posibilidad de que cuajara la coalición PRD-PAN, el nerviosismo hizo presa a perredistas y panistas, en su afán de colarse como candidatos a la presidencia municipal. Al menos dos perredistas despistados levantaron la mano: LENIN LÓPEZ NELIO y HUGO JARQUÍN. Pero con la certeza de que cuando la candidatura a la gubernatura le toca al PRD, la presidencia municipal de la capital al PAN, tres panistas –todos (as) legisladores (as)- se anotaron para buscarla: ALEJANDRA GARCÍA MORLÁN, LESLIE JIMÉNEZ VALENCIA y SERGIO BELLO. Muchos apostaron por la primera; menos por la segunda, pero nadie daba un peso por BELLO GUERRA, caracterizado como un aprendiz de político, superficial y como diputado un verdadero fracaso.
Sin embargo, por esas contradicciones y vaguedades de la política, la semana pasada trascendió que la dirigencia estatal había encargado a una casa encuestadora la medición de los tres. El resultado fue no sólo una sorpresa sino una verdadera trastada. Según “Parametría”, “el mejor posicionado” resultó SERGIO BELLO. Por tanto, es hoy el cuestionado candidato que no sólo libra fuertes cuestionamientos, sino que los mismos panistas dudan que con esa carta el PAN pueda recuperar la presidencia de la capital oaxaqueña. El pasado sábado, en una agitada reunión del Consejo Estatal panista, presidida por el dirigente JUAN MENDOZA REYES, la farsa se consumó: BELLO es el candidato.
Quien se ha mantenido cautelosa es GARCÍA MORLÁN, ante una LESLIE JIMÉNEZ, que ha aventado dardos en contra de la imposición y su inconformidad se ha convertido en escándalo mediático. En efecto, el candidato es un fiasco. Como diputado jamás rebasó la medianía, producto de la ignorancia en el quehacer legislativo. Tiene tras de sí la sospecha de que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) le sigue los pasos. ¿El motivo? La presunción de haber depositado en su cuenta personal los recursos que el Estado asigna a cada diputado para atender la gestión en sus respectivos distritos. Hay que subrayar que el blanquiazul sigue posicionado en el espectro electoral como una fuerza política marginal.
No obstante, lejos de buscar una opción competitiva, con discurso, con tablas para buscar el voto popular, el PAN se ha inclinado por el peor. Nada tiene que hacer BELLO GUERRA con quien abandere al PRI. Como están las cosas, no hay duda que el camino de la derrota –de nueva cuenta- está trazado. (JPA)

