S-22: Retomar el control, un sueño
Desde el 21 de julio de 2015, la Sección 22 y sus dirigentes, RUBÉN NÚÑEZ GINÉZ y FRANCISCO VILLALOBOS –los más visibles, pues los otros están en la clandestinidad- recibieron un golpe mortal: perdieron el control en el manejo de la educación pública en Oaxaca. Lo habían tenido desde fines de octubre de 1992. Ahí, sólo sus chicharrones tronaban. Tenían cerca del 95 por ciento de los niveles de mando. Es decir, el control cuasi-total. El resto de funcionarios eran sólo piezas de utilería. El simple amago de remover a alguno implicaba movilizaciones. El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) era, pues, su coto de poder: vendían plazas, cambios de adscripción, incrementos en horas-clase, ascensos. Era para los dirigentes, delegados sindicales, jefes de sector, supervisores y toda la red de complicidades que tenían en todo el estado, una mina de oro.
Asumir el control de la educación por parte del Estado, tuvo que concitar los esfuerzos del gobierno de ENRIQUE PEÑA NIETO y del estatal de GABINO CUÉ. Se planeó con cuidado, en secrecía. Uno de los únicos enterados era el ex Secretario General de Gobierno, ALFONSO GÓMEZ SANDOVAL. El golpe fue repentino y letal. NÚÑEZ, VILLALOBOS y secuaces como CARMEN LÓPEZ VÁSQUEZ, a) La Jicayán; EFRAÍN PICAZO PÉREZ, OTHÓN NAZARIEGA SEGURA, NORMA CLEIVER VÁSQUEZ y otros orates, que soñaron hacer la revolución medrando del salario que les pagaba el Estado, no se lo esperaban. Y era la respuesta a una serie de acciones de sabotaje que instrumentó el Cártel-22, como fue el boicot al proceso electoral federal de junio de 2015 y al abasto de gasolina, con la toma de las instalaciones de Petróleos Mexicanos. Por ello, el pueblo aplaudió la acción del Estado y el gobierno de CUÉ MONTEAGUDO recuperó la confianza de la sociedad.
Los reveses fueron constantes. Otro fue la consignación de cuatro radicales que recién regresaron a un penal federal en Oaxaca. ¿De dónde pues se sacó de la manga ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, en su encuentro de ayer con “el magisterio democrático”, de regresarle a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), la rectoría de la educación pública oaxaqueña? ¿En verdad quiere AMLO el apoyo de la ciudadanía a su candidato a la gubernatura, SALOMÓN JARA o a sus candidatos a diputados y presidentes municipales o espera un duro revés de un pueblo harto del atraso, del rezago educativo y de un magisterio faccioso, irresponsable y demagogo? ¿Sigue el Mesías de Macuspana dando golpes de ciego y caminando en contra de todo aquello que lacera a los mexicanos y a los oaxaqueños? Son preguntas elementales. (JPA)

