Privatización: Demagogia pura (III parte)
De 2006 a la fecha, uno de los argumentos para lograr el apoyo de las comunidades, presidentes municipales y asociaciones de padres de familia, ha sido “el propósito del gobierno neoliberal de privatizar la educación pública”. Cada marcha, cada mitin o movilización, “el discurso del odio” ha tenido como componente la demagogia: “los padres pagarán la educación de sus hijos”, “los libros de texto ya no serán gratuitos”, “la luz y los servicios” serán pagados por los padres, etc. Crear confusión, difundir rumores e información falsa, se advierte como un mal aprendizaje de “El manual del guerrillero urbano”.
Sin embargo, la CNTE y su filial estatal en Oaxaca, la Sección 22 –o el Cártel-22, como ya se le conoce- jamás se empoderó tanto, como en el gobierno de GABINO CUÉ. El pago de la factura del triunfo en 2010, tuvo un alto costo. Los tres directores del IEEPO, designados por CUÉ: BERNARDO VÁSQUEZ GUZMÁN, MANUEL ANTONIO ITURRIBARRÍA y MOISÉS ROBLES CRUZ, fueron simples servidores y lacayos al servicio de los violentos. Jamás tuvieron capacidad de operación, menos para negociar. La línea fue darles todo. La deuda pública se multiplicó. El desorden administrativo y la corrupción, acompañaron la transición de AZAEL SANTIAGO CHEPI -metido también en los negocios boyantes de la venta de seguros, con el vice-gobernador JORGE CASTILLO- a RUBÉN NÚÑEZ GINÉZ.
Éste, afectado seriamente por el alcoholismo, cedió prácticamente a la manipulación de su Secretario de Organización, FRANCISCO VILLALOBOS, a) Chico Pelón y dirigente de facto del grupo denominado “Los Pelones”, lacayos al servicio de ex gobernadores. El otro grupo es el de “Los Pozoleros”, manejado por el ex gobernador ULISES RUIZ, quien comisionó al actual Subsecretario de Desarrollo Social y Humano de la SEDESOL, EVIEL PÉREZ MAGAÑA, para que los manipulara. Mercenarios y sicarios que ejecutan por la paga, siempre han sido.
Luego del golpe que le propinó su anterior amigo, GABINO CUÉ, el 21 de julio de 2015, cuando el ejecutivo fue obligado por el gobierno federal a recuperar la rectoría de la educación, la dirigencia de la S-22 quedó como decía Carlos Fuentes: “como una gallina sin cabeza en un cerco de nopales”. La estructura del IEEPO fue materialmente desmantelada. Pero no se atacó la estructura de complicidades, corrupción y componenda, tendida por el Comité Ejecutivo Seccional (CES), para el control de más de 80 mil mentores, bajo una línea gansteril. Ello permitió revivir el poder, a través del chantaje y la presión. (Continuará…) (JPA)

