De paradojas y utopías 

PRI: Calenturas tempraneras

RAÚL NATHÁN PÉREZ

1).- 1929-2017: ¿Exequias anticipadas?

El pasado 4 de marzo, el otrora partido de las mayorías cumplió 88 años de vida y festejó con un evento que generó más pena que gloria. Nunca en la historia política de este país, un partido en el poder, había  estado en situación tan deplorable. Un “líder de facto” –el presidente Enrique Peña Nieto- reprobado. Según el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, el 88% de 601 mexicanos entrevistados, reprueba su trabajo. El pueblo deplora de su presidente. Motivo de escarnio público; de ironía; de humor negro. Su partido, el PRI, en el sótano de las preferencias electorales. En efecto, hay un desencanto generalizado por los partidos; por la política; por los resultados tan pobres en diversos rubros: seguridad, combate a la corrupción, reformas, etc. Ahí estuvo el viejo PRI, en su monólogo perpetuo, como “La muerte de Artemio Cruz”, de Carlos Fuentes, viviendo de recuerdos; de viejas gloria; de triunfos reales o robados. El mismo ritual; las mismas caras sonrientes –o de amargura- máscaras de utilería. Un Parque Jurásico tambaleante, acartonado, necrosado. Y algunos bebesaurios, formados en las mejores universidades, pero anclados en la prehistoria de las ideas políticas.

Un partido de caciques y cofradías; de clanes familiares y prácticas mafiosas. Un instituto de rondas generacionales; de patentes de corso; de cotos de poder. El nuevo y viejo partido. Vino nuevo –aunque avinagrado- en cueros viejos. De cuadros permeados por la delincuencia organizada. ¿Cuántos ediles hay en Oaxaca vinculados a grupos criminales y en la mira de la SEIDO? Varios. Pero ahí están. ¿Y legisladores locales? También los hay. Pero ya algunos están enloquecidos con la candidatura al Senado. Andan como flatulencia en bacinica “recorriendo el estado”. Que si Alejandro Avilés, que si Samuel Gurrión, que si María de las Nieves, Mariana Benítez o hay que reciclar a La Chofi Castro. La lista es enorme. De risa. Futurismo trasnochado. Soñadores en vigilia perpetua, mientras a su partido se lo está llevando el carajo. Sienten el temblor y no se hincan –como dicen en mi tierra-. Y buscan cómo romperle la crisma al de enfrente y plagiarse el trabajo de los demás para figurar. En el mismo gabinete se están dando hasta con la cubeta. En lugar de fortalecer el trabajo del gobernador Alejandro Murat, ya están insomnes y atormentados con la candidatura “que viene”.

2).- Del milagro oaxaqueño al futuro incierto

Funcionarios del gabinete legal y ampliado, legisladores locales, ediles emanados del tricolor, no ven el momento y su responsabilidad. Están enajenados con el 2018. El espejismo; los fuegos fatuos. Deberían leer de H. Balzac, “Las ilusiones perdidas”. Asumen que lo de hoy es sólo trampolín político. Viven obnubilados. ¿Quién es el proyecto político de Murat Hinojosa? ¡Por favor! Si éste apenas cumplió sus primeros cien días al frente del gobierno y la agenda está repleta de pendientes. El espejismo –insistimos- es el 2018… aunque pierdan las elecciones. Sueñan con los ojos abiertos. Aterrorizados de no ser los ungidos (as). Hay quienes trabajan llevando agua a su molino. La ruta fácil; el menor esfuerzo. Y en la cúpula local priista, el dirigente Germán Espinosa Santibáñez, hace sólo rounds de sombra: nadie sabe qué o no hace su partido. Porque en su perspectiva, para lo único que sirven los periódicos es para matar moscas. El Comité Directivo en el ostracismo; en la opacidad; en sus soliloquios. ¿Y los sectores? ¿Acaso existen en Oaxaca?

En efecto, Murat Hinojosa tendrá mano. Pero el compromiso de la gubernatura no es tarea fácil. Hay emergencia como la sequía, los incendios forestales, pero sobre todo dar resultados; hacer realidad las promesas de campaña. En el gabinete, quien no lo vea así, debería estar fuera de la administración muratista. Debe sentarse un precedente: quien quiera hacer labor política, afuera. Así de simple. Apagar esa locura futurista; esa enajenación por brincar. Evitar las conjuras y maledicencias adentro –como sugería Maquiavelo- que suelen ser más perniciosas que los enemigos externos.

 

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Un factor clave del desarrollo es la gobernabilidad. ¿Cómo puede fluir la inversión ante la cultura del bloqueo y el chantaje a la que recurren desde los más corruptos dirigentes sociales hasta los más ignorantes comuneros? Cinco bloqueos en el área de Juchitán el viernes y sábado, no es para cacarear que hay paz social. Hasta el motín en el penal de Matías Romero, le puso un ingrediente adicional. Francisco Javier Martínez Sánchez, a) El Chiquis, un peligroso criminal, emparentado con la COCEI y el PRD, puso en jaque a las autoridades.

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