PAN: Fracturado y a la cola

Las pasadas elecciones del 4 de junio en el Estado de México revelaron una realidad distinta a la que a veces muestran las encuestas o los sondeos de opinión: hay PRI para rato. Con casi tres puntos de ventaja sobre su más cercana adversaria, DELFINA GÓMEZ, se impuso ALFREDO DEL MAZO. Es cierto, todos los caminos llegaron a dicha entidad para apoyar al priista, a quien se señala de haber rebasado los topes de campaña. Una argucia más del equipo perdedor. Sin embargo, mostró asimismo otra realidad cruda y lacerante: el Partido Acción Nacional (PAN), ya no es competitivo por sí mismo, si no es que en alianza. JOSEFINA VÁSQUEZ MOTA se fue al cuarto lugar de las preferencias electorales. Apenas ayer lo reconoció uno de los aspirantes a la candidatura presidencial, RAFAEL MORENO VALLE, al reconocer que el PAN, en el panorama nacional, se ubica en tercer lugar.
En Oaxaca, no es un secreto, el PAN ha devenido un partido marginal. En el pasado proceso electoral local sólo obtuvo dos diputaciones de mayoría relativa: FERNANDO HUERTA CERECEDO y LESLIE MENDOZA ZAVALETA. Dos más que llegaron por la vía plurinominal: JUAN MENDOZA REYES y EUFROSINA CRUZ MENDOZA. Cuatro diputados que hacen en la LXIII Legislatura la cuarta fuerza política después del PRI, MORENA y PRD. Es más, de acuerdo a las nuevas reglas, prácticamente no hace bancada. En el fondo de todo subyace una atomización de grupos y facciones. Hay que recordar que NATIVIDAD DÍAZ JIMÉNEZ, en su papel de Presidenta de la Junta de Coordinación Política de la anterior legislatura, fue desconocida por sus mismos correligionarios (as), que nombraron fuera de Estatutos y demás, a GERARDO GARCÍA HENESTROSA.
El diferendo era un asunto económico. Al menos era lo que en su momento argumentaron ALEJANDRA GARCÍA MORLÁN, LESLIE JIMÉNEZ VALENCIA y hasta SERGIO BELLO GUERRA. Las diferencias han seguido con la elección del nuevo Comité Ejecutivo Estatal, entre un empecinado LUIS DE GUADALUPE MARTÍNEZ RAMÍREZ y la alfil del ex dirigente, JUAN MENDOZA REYES: NATY DÍAZ. En el proceso interno se llegó al extremo de quemar boletas y actas de escrutinio. Y ahí la burra torció el rabo, de tal manera que pese a la sentencia reciente de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el diferendo no termina. LUIS DE GUADALUPE desocupó las oficinas de las que había sacado a NATY DÍAZ, luego del fallo del TEPJF, pero amenaza con irse a la Sala Superior. Y el cuento no termina. (JPA)
