¿Pacto de unidad e inclusión?

Sólo siete aspirantes a la candidatura del PRI a la gubernatura del estado: MARIANA BENÍTEZ, ALFONSO GÓMEZ SANDOVAL, SAMUEL GURRIÓN MATÍAS, ALEJANDRO MURAT HINOJOSA, SAMUEL PÉREZ MAGAÑA, MARTÍN VÁSQUEZ VILLANUEVA y JAVIER VILLACAÑA JIMÉNEZ, acudieron al llamado de la dirigencia nacional del tricolor, para sellar un compromiso de unidad de cara al proceso electoral y en vísperas de que aparezca la convocatoria y del registro que será el próximo 2 de febrero. El gran ausente en este cónclave en las oficinas del presidente del CEN, MANLIO FABIO BELTRONES y en presencia de la Secretaria General, CAROLINA MONROY DEL MAZO y otros personajes, fue GERARDO GUTIÉRREZ CANDIANI. ¿Ello implica que el ex dirigente de la Coparmex y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), será elegible al interior del PRI? La respuesta es no.
Se presume que los que acudieron conocen ya las reglas del juego y se acogieron al llamado de MANLIO FABIO para validar su disciplina partidaria. Sin embargo, ello no implica una anticipada operación cicatriz. Es evidente que al menos los promotores de las candidaturas de MURAT HINOJOSA y PÉREZ MAGAÑA, seguirán dándose de patadas debajo de la mesa y soltando albazos, como el que soltó hace unos días uno de los panegiristas del senador tuxtepecano, al anunciar en su cuenta de Twitter que la decisión ya estaba tomada. El PRI oaxaqueño, no es un secreto, sigue fracturado, pulverizado y sin el propósito de que los dos grupos en pugna superen sus diferencias. Sólo han hecho alianza de manera coyuntural, como lo hicieron presuntamente ante el riesgo de que el elegido fuera GUTIÉRREZ CANDIANI que, por lo que todo mundo sabe en Oaxaca, ahora sólo le queda la ruta independiente, pues ni militancia ni trabajo político se le reconoce en el tricolor.
Los claroscuros en la izquierda; la pulverización en el PRD y Morena; el mal precedente que deja ante la ciudadanía el gobierno de GABINO CUÉ, que hace cierta la sentencia lapidaria de que “las alianzas son buenas para ganar, pero pésimas para gobernar”, entre otros factores, ubican al PRI ante una oportunidad histórica para recuperar la gubernatura. Pero ello no será posible en tanto sigan disputándoselo dos grupos. La unidad es un factor indispensable para lograr el triunfo, pero además un candidato que tenga experiencia, capacidad, trayectoria limpia, fogueo en las lides del tricolor, pero además que concite el voto a su favor. Los experimentos ya no cuajan en Oaxaca. (JPA)
