La guerra sucia ha empezado

Desde el anuncio de la designación de ALEJANDRO MURAT, como precandidato único del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a la gubernatura de Oaxaca, inició no sólo la escalada de descalificaciones sino el fuego amigo. Las notas negativas han circulado profusamente en la red, particularmente la de “líderes de opinión” de algunos medios nacionales. Los medios y portales locales han hecho lo suyo. No obstante, llaman la atención algunos trascendidos que por su misma naturaleza dejan mucho a la imaginación, como es el caso de una supuesta alianza PUP/PSDO, llevando como candidato al senador EVIEL PÉREZ MAGAÑA.
Desde luego que resulta un señuelo, habida cuenta de que desde antes del registro de BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, como aspirante del PRD, los dirigentes del Partido Unidad Popular (PUP), URIEL DÍAZ CABALLERO y del Partido Socialdemócrata de Oaxaca (PSDO), MANUEL PÉREZ MORALES, ambos partidos verdaderas franquicias de los citados, le habían urgido al senador perredista definir su situación. Los dos partidos esperaban ir en coalición para que les dieran respiración de boca a boca, pues temen perder su registro. Es más, a tiempo comentamos que venderían caro su membrete.
Se trata desde luego del clásico borrego. Y con certeza no será el primero. Si bien es cierto que la famosa alianza PUP/PSDO fue desmentida luego, no dejó de generar confusión y malestar. Si a ello se agrega la difusión masiva de comentarios dolosos de íconos de los medios de comunicación, como RAFAEL LORET DE MOLA, padre de CARLOS de los mismos apellidos, queda la evidencia de que la guerra sucia apenas comienza. Un ingrediente más es la especie difundida de que el Coordinador de Logística de ALEJANDRO MURAT, GERMÁN ESPINOSA SANTIBÁÑEZ, quien renunció a la dirección del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (COBAO), estaba en la lista de los funcionarios buscados por los sabuesos de MANUEL DE JESÚS LÓPEZ, Secretario de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, en virtud de indagatorias propias de la dependencia.
Lo cierto es que, como lo comentamos ayer, los torpedos del grupo ulisista ligado a EVIEL PÉREZ MAGAÑA, han estado socavando más endeble unidad priista. No han asimilado la derrota. No es descabellada la idea de que los leales a este proyecto, en sentido contrario al pacto de unidad suscrito en las oficinas de MANLIO FABIO BELTRONES, estén forjando acuerdos con los aspirantes de la coalición PRD-PAN-PT, con el avieso propósito de sumarse a su candidatura, lo cual sería una traición no sólo al PRI sino a todo lo que éste representa. (JPA)
