INE: Los revires de la redistritación
El Instituto Nacional Electoral (INE), propuso reducir a 10 el número de distritos electorales federales en Oaxaca, para el 2018. Es decir, quitar uno a la tradicional nomenclatura de 11. El hecho provocó reacciones y hasta berrinches. El primero que refutó dicha disposición fue el diputado electo del Partido de la Revolución Democrática (PRD), CAROL ANTONIO ALTAMIRANO. Ayer, durante la sesión de Diputación Permanente del Congreso del Estado, los legisladores miembros, encabezados por el presidente de la Mesa Directiva, ADOLFO TOLEDO INFANZÓN, refutaron las razones del INE para dicha determinación.
La protesta fue elaborada por la diputada MARÍA DEL CARMEN RICÁRDEZ VELA, quien sostuvo que tener un diputado federal menos, mermaría la capacidad de gestión para exigir mayor presupuesto, entre otros. Le secundó su compañera perredista, ITAISA LÓPEZ GALVÁN, que sacó a relucir el viejo argumento de los 16 grupos étnicos que hay en la entidad, lo que implica que reducir un distrito más, sería ir en contra de dicha identidad. Argumento y argumentos en favor de que se mantengan los 11 distritos como actualmente.
Pero, ¿qué hay en el fondo de esa resistencia? Es simple. Los diputados salientes, así como los presidentes municipales, ya sueñan en el reciclaje. Es decir, luego de un período de dos años que corresponde a los que entran en noviembre –los diputados- y en enero –los ediles-, asumen que podrían ser considerados por sus propios partidos políticos, como aspirantes a una candidatura federal para el 2018. Reducir de 11 a 10 los distritos, implica reducir asimismo sus posibilidades en al menos un 10 por ciento. Sabemos que en Oaxaca el reciclaje es un vicio perpetuo. Quien es diputado local quiere ser federal o presidente municipal o viceversa. Es la recreación al interior de los propios institutos políticos, de la misma élite que da una vuelta y otra.
Tampoco hay que olvidar que en el Senado de la República hay una iniciativa del PRD, encabezada por el senador guerrerense, ARMANDO RÍOS PITER, que en tiempos de austeridad, como la que impone el recorte presupuestario para 2017, una de las panaceas para evitar afectar a los rubros más importantes de la economía y el desarrollo social, es hacer un recorte generalizado a los partidos políticos y reducir el presupuesto del INE. Es, lo que siempre hemos dicho: quitarle la ubre a un sector privilegiado que vive de nuestros impuestos a placer, sin representar mayor alternativa a nuestra incipiente y onerosa democracia. (JPA)

