Germán/Gurrión: La disputa
Si bien es cierto que hemos hecho comentarios severos en torno a GERMÁN ESPINOSA SANTIBÁÑEZ, hay algo que nadie le puede negar: su cercanía e incondicionalidad a la familia MURAT. Colaboró con el ex gobernador en un cargo de confianza: fue secretario particular, durante algunos años, luego fue relevado por el desaparecido FELIPE ZARDÁIN BORBOLLA. Pese a ello, se mantuvo en el círculo de los íntimos colaboradores del ex gobernardor, por tanto, conoció al hoy candidato a la gubernatura, ALEJANDRO MURAT, desde muy pequeño. No es ni socio ni advenedizo. Fue casi parte de la familia.
Es natural que desde que ALEJANDRO empezó hacer sus pininos en busca de la candidatura, aún desde el cargo que desempeñaba en el gobierno de GABINO CUÉ, como titular del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (COBAO), el actuario no perdió de vista apoyar de manera incondicional al hijo de quien fuera su jefe: JOSÉ MURAT. Y lo ha hecho. Es un muratista orgánico, como pocos. Por ello, resulta una afrenta a la disciplina priista que se le haya regateado no sólo la coordinación de la campaña, sino que ahora esté bajo el fuego amigo de quien se asume ex officio, como el coordinador de facto de la misma: SAMUEL GURRIÓN.
No es casual que haya quienes afirman que en cuestiones de política y campañas electorales, los últimos serán los primeros. Es decir, arribistas y oportunistas; trepadores y trapecistas, que hace algunos meses echaban pestes de papá PEPE e hijo ALEJANDRO, ahora son los más fervientes muratistas. De detractores y denostadores devinieron los más acérrimos lamebotas. Y no es porque ESPINOSA SANTIBÁÑEZ sea el mejor operador político o el estratega más reconocido, sino que por cuestiones de lógica elemental, que poco tiene que ver con la visión superficial que tiene de los medios y de quienes ejercen este oficio, en política debería aplicarse asimismo la sentencia de que quien es primero en tiempo es primero en derecho.
No están equivocados aquellos que piensan que tal parece que el presidente del CEN del PRI, MANLIO FABIO BELTRONES, impuso a SAMY GURRIÓN, más como Caballo de Troya que para allanar el triunfo de ALEJANDRO MURAT. Es por ello que dice a quienes quieren escucharle: “tuve que hacerme a un lado para que el elegido fuera MURAT”, por ello fue designado coordinador. ¿No es esto una incongruencia? Ahora que inician las campañas se impone un ajuste, porque hay algunos que ya venden la piel sin haber matado al oso. (JPA)

