El FPR y su sobado chantaje

La beligerante organización denominada Frente Popular Revolucionario (FPR), creación en Oaxaca del maestro GERMÁN MENDOZA NUBE, egresado de la Escuela Normal Rural de “El Mexhe”, Hidalgo, pero operada por algunos pájaros de cuenta como MACARIO OTALO PADILLA, PEDRO GARCÍA y el “jilguerillo” de la tristemente célebre Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), FLORENTINO LÓPEZ MARTÍNEZ, iniciaron ayer una escalada de presiones en todo el estado. Pero ¿cuál es en el fondo el móvil de que se haya bloqueado Ciudad Administrativa, Ciudad Judicial, la entrada al Aeropuerto de Puerto Escondido, Pochutla, el entronque Yucudáa, Nochixtlán, Huajuapan, el Puente Caracol, en Tuxtepec, entre otros? La respuesta es irrebatible: Quieren lana.
Sin embargo, encubren sus propósitos con argumentos vagos, como la petición de justicia, calidad de vida, mejora económica, etc. Hace días fueron el Frente Amplio de Lucha Popular (FALP), que dirige GERVASIO GARCÍA y antes lo fue “Antorcha Campesina”, franquicia de GABRIEL HERNÁNDEZ y otras organizaciones más, quienes se movilizaron, aunque sin llegar a los aberrantes extremos de bloquear vialidades. Hay que recordar que en la entidad hay cerca de 400 organizaciones sociales cuyos dirigentes perviven, materialmente, de las dádivas que les otorga el gobierno, justamente porque enarbolan la amenaza de bloquear carreteras o cruceros. Se trata de la boyante industria del chantaje y la presión.
En la sociedad civil se han escuchado voces que demandan al gobernador ALEJANDRO MURAT, ya no caer en el juego de estos sujetos; no otorgarles un peso más, mucho menos millones que, desde hace tiempo sólo sirven para que se llenen los bolsillos. La crítica ciudadana y de algunos líderes de opinión, han reiterado que las condiciones de las finanzas estatales son de tan gravedad, que es una oportunidad para ir acotando a estos hambreadores y saqueadores del presupuesto. La lista de líderes, lideresas y membretes, ha crecido de manera proporcional a la ambición desatada de los primeros y la debilidad del gobierno. Éste debe dejar atrás las prácticas clientelares y no otorgar ni un peso más.
El Secretario General de Gobierno, ALEJANDRO AVILÉS, que es el responsable de mantener la gobernabilidad, la paz social y la tranquilidad ciudadana, debe usar los instrumentos de la persuasión, de diálogo, de conciliación, pero no más debilidad. El pueblo oaxaqueño ha demandado desde hace mucho el uso de la fuerza para restablecer el orden y la paz social. Oaxaca no puede más con tanto chantaje y desorden. (JPA)
