Esa cloaca llamada Secretaría de Salud
El trabajo de HÉCTOR GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, al frente de la Secretaría de Salud, sin duda alguna no ha sido fácil. Primero, cómo revertir las inercias de poco más de cuatro años de corruptelas, complicidades y hasta actividad criminal. En segundo lugar, encontrar la hebra que sumergió a la dependencia en una cloaca. Desde el inicio de la administración de GABINO CUÉ, trascendió que el abasto de medicinas y equipo médico estaba comprometido. Se supo que JUAN JOSÉ ÁLVAREZ CANDIANI era el principal proveedor, pero para ello tuvo que tener una contraparte: el equipo de GERMÁN TENORIO VASCONCELOS. Millones de pesos se fueron a los bolsillos de un grupito de hampones que, aprovechando la buena fe del ejecutivo estatal, encontraron en algunos cercanos, la complicidad perfecta para lucrar.
En estos días cumplió un año el asesinato de RAFAEL PÉREZ GAVILÁN, ex Subdirector de Administración y Finanzas de Salud. El extinto había encontrado la raíz y las ramas de la corrupción. Por eso lo mataron. ¿Quiénes fueron los autores materiales e intelectuales de este crimen? Es una buena pregunta. ¿Lo sabe el gobernador GABINO CUÉ? Sin duda alguna. Según fuentes cercanas, días antes de su sacrificio había entregado al ejecutivo estatal un informe detallado del quebranto financiero. Ninguno de los que se presume habrían estado coludidos sigue en la dependencia. El entramado no es difícil de averiguar, pero hace falta voluntad política para esclarecer el crimen, porque las pesquisas llevarían muy lejos y llenarían de lodo a algunos cercanos al ejecutivo.
Hace al menos un mes cayó uno de los indiciados: TITO RANGEL CARLOS RANGEL, ex jefe del Departamento de Operación y Pago de los Servicios de Salud de Oaxaca, en cumplimiento a la orden de aprehensión librada en el expediente penal 03/2016 del Juzgado Cuarto de lo Penal. Pero ninguno de los peces gordos ha corrido la misma suerte. Simplemente los retiraron del sector y otros, como el ex titular, GERMÁN TENORIO VASCONCELOS, a quien se le detectó además la compra de una aeronave, simplemente fueron inhabilitados, ni siquiera bajo procesos resarcitorios, lo que implica que pueden seguir disfrutando del peculado a placer.
El actual titular, HÉCTOR GONZÁLEZ, ha tenido que bogar contra corriente para paliar la podredumbre que ahí se encontró y, por otra parte, responder a la confianza del gobernador, aunque éste sólo lo haya ubicado como “encargado del despacho”, sin darle la titularidad obligada, ante quien ha actuado con institucionalidad y lealtad a toda prueba. (JPA)

