Opinión Portada 

El comentario de hoy, jueves 5 de marzo 2026

Si bien pueden excusarse de que no es su tema -aunque, la verdad no tienen ninguno- habría que preguntarle a las y los miembros de nuestra bancada oaxaqueña en San Lázaro, que conforman 16 buenos para nada, qué han gestionado ante el gobierno federal, para que las súper carreteras a la Costa y al Istmo, sean objeto de atención inmediata. En lo único que destacan es en aparecer en medios, cuestionando al gobierno oaxaqueño y en la grilla aldeana sin más.

Estamos a escasos días de que se cumplan dos años de que la llamada súper carretera a la Costa, tramo Barranca Larga-Ventanilla fuera inaugurada por el ex presidente López Obrador. En muy poco tiempo la vía citada ha cobrado decenas de vidas. Varios tramos se han convertido en caminos de herradura. Montones de tierra por doquier, sin señalamientos, sin presencia de trabajadores. Eso es lo que ha provocado accidentes mortales. Eso sí, Caminos y Puentes Federales cobra por el peaje como si fueran carreteras de primer mundo.

Asimismo, nadie sabe qué pasará con la carretera de cuota al Istmo. Casi diez meses sin operar plenamente luego del derrumbe en el túnel llamado “El Tornillo”. Ha trascendido que se planea construir un desnivel o viaducto o qué se yo, sin dar detalles ni fechas para abrirla a la circulación. Dicha vía fue inaugurada en diciembre de 2024, por la presidenta Claudia Sheinbaum. Es decir, su vida útil no tardó ni un año.

Bajo la premisa de que se trata de una obra a cargo del gobierno federal, de ahí mi pregunta: ¿qué han hecho al respecto nuestros y nuestras diputadas federales, además de calentar la curul, levantar la mano, hacer grupitos futuristas o andar pepenando conflictos y escándalos estatales para tomarlos como bandera? He ahí pues, que no sólo tenemos funcionarios de medio pelo, sino representantes populares limitados para abordar tribuna y levantar la voz.

Lejos de ver y sentir como propias las causas populares de los oaxaqueños, como es el caso de las obras carreteras de que hablamos al principio, han dado la nota al enfrentarse en disputas, dimes y diretes. Es triste, pero desconocen la agenda política; las prioridades nacionales; los desafíos que hoy enfrenta el país y el estado.

Por otro lado, en lo personal me pareció un despropósito de una senadora oaxaqueña, de las 3 que tenemos en la Cámara Alta y de los seis que son en total, al proponer un punto de acuerdo para que el Himno Nacional Mexicano sea incluyente, es decir, que no se cante sólo en “Do Mayor”, porque las niñas no pueden interpretarlo en ese tono. La pregunta es: ¿Y no hay temas de mayor relevancia, como la seguridad, la salud o la infraestructura? Lo dicho: falta de oficio y sensibilidad. (JPA)

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