El comentario de hoy, jueves 3 de abril 2025
Pareciera una vieja historia, pero cada año cobra actualidad. Les comentaré el por qué. En los años 70s del Siglo XX, en la parte baja del cerro de “El Crestón”, la desaparecida Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, construyó una presa. Se le llamó “Rompepicos”. En la época de lluvias atenuaba la fuerza de la corriente del río San Felipe, que se precipitaba hacia el centro de la ciudad.
Por esas extrañas maniobras que pasan en Oaxaca, la presa dejó de operar. El vaso de la misma, ya seco, se convirtió en campo de entrenamiento de una liga infantil de béisbol. Y después, misteriosamente, el terreno devino propiedad privada, con la consecuente venta de predios y construcción de casas. Extrañamente, ahora que se han ventilado las trapacerías del llamado “Cártel del Despojo”, nadie en el gobierno de la Primavera Oaxaqueña ha dicho “esta boca es mía”.
Una vez que desapareció la citada presa, la zona norte de la capital quedó más vulnerable. Hace algunos años, a raíz de las tormentas atípicas que se desataron, decenas de casas-habitación del Fraccionamiento La Cascada fueron afectadas por las inundaciones. Hubo vecinos que perdieron todo: enseres domésticos y hasta vehículos. En la Colonia Reforma no se diga. Cada temporada de lluvias representa una permanente zozobra.
Sólo en años recientes hay que recordar las afectaciones en la zona del Hospital Civil, el cual no se ha salvado de los desastres provocados por las lluvias. Calles anegadas y casas inundadas se han convertido en la imagen común de esas temporadas. Y es que uno de los factores que afectan no sólo a dicha zona sino a toda nuestra ciudad, es el hábito nocivo de tomar las alcantarillas como depósitos de basura.
Los desechos sólidos sirven como tapón para el rápido desfogue de las aguas pluviales. Y cada año, insistimos, es la misma película. Advertidos de los daños sufridos, vecinos de algunas zonas en riesgo, como las calles de Naranjos, hoy Fuerza Aérea Mexicana, Las Rosas y aledañas a la Calzada Porfirio Díaz, han hecho llamados al Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca -SOAPA- para que, antes de la temporada de lluvias se proceda al desazolve de las referidas alcantarillas.
Es común en algunos rubros como salud y seguridad pública, mencionar la palabra prevención. En este caso, se configura también la necesidad de que la Comisión Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos y el área respectiva del municipio tomen debida nota. No está por demás que crucen información con el Heroico Cuerpo de Bomberos, cuyos directivos y miembros, seguramente deben haber registrado en sus bitácoras los llamados de auxilio que se repiten cada año. (JPA)