Cuba, el chavismo y la 4T
“Ni se percataban del bien, ni les preocupaba el mal,
sino que vivían como instrumentos del delito”
Tácito, Anales, Libro VI, 36, p.411
RAÚL NATHÁN PÉREZ
A manera de introducción
El tema de hoy es la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes a) El Mencho, líder del CJNG, uno de los cárteles más sanguinarios y poderosos del Siglo XXI. Capítulo aparte, la falta de empatía del gobierno federal por la pérdida de vidas de hombres y mujeres en nuestras Fuerzas Armadas. Sin embargo, hay un tema al que la amnesia colectiva parece haberle echado tierra encima. El 3 de enero, Nicolás Maduro, ex presidente de Venezuela fue detenido en una operación militar de EU. Hoy bajo proceso en una prisión de Brooklyn, NY. Según informes oficiales, México sirvió como plataforma de actividades ligadas con droga del gobierno venezolano.
La presión de EU sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene varias vertientes. Una de ellas es el tráfico de fentanilo; otra, el envío de combustible a Cuba, que la 4T insiste en maquillar con ayuda humanitaria. Los tres países han estado en el radar del Imperio. Regímenes en donde la clase política, como Venezuela y México, vive un cuasi amasiato con el crimen. Jamás con tal descaro como en el período de los “abrazos no balazos”. En ambos países la impunidad ha campeado. Obradorismo y chavismo, cortados por la misma tijera.
1).- Malo uno; peor el otro
El socialismo venezolano impulsado por Hugo Chávez, arranca antes del golpe de Estado orquestado por éste en 1992. En 1998 ganó la presidencia e instaura un régimen de petróleo, dólares y propaganda. De culto al héroe y al “salvador de la patria”. Su modelo revolucionario fue Fidel Castro, con quien compartió el odio hacia EU. En 2000 su partido ganó gubernaturas, alcaldías, dos terceras partes de la Asamblea Nacional y “el control de los poderes judicial, fiscal, electoral”, dice E. Krauze en El poder y el delirio (pág.73). Además, forjó un régimen cimentado en los abusos, el crimen y el lavado de dinero.
El régimen populista de Andrés Manuel López Obrador inició en 2018. Con la bandera de acabar con la corrupción arrasó en las urnas. Chávez se asumía ícono de la revolución continental; AMLO, el salvador de México. Los dos fundaron su propio partido. Pero jamás creyeron en el orden democrático. Ganaron e impusieron su propia doctrina autoritaria. En 2004 Chávez ganó un referéndum; López en 2022, la revocación de mandato. Aquel alentó la polarización social, el colapso del sistema de salud, la inseguridad y otorgó poderes extraordinarios a las Fuerzas Armadas. El tabasqueño fue su clon. Narco y huachicol financiando campañas.
2).- Socialismo venezolano y populismo mexicano
Como AMLO, Chávez consideró a medios y periodistas enemigos y detractores. Y los atacó con descrédito, medidas legales y mordaza. E impuso su propia tribuna: el maratónico programa dominical Aló Presidente. López creó la suya: la sofocante mañanera. Escenario narcisista para ensalzar a la 4T, dar “otros datos”, girar instrucciones, encomiar, denostar. A sus adversarios Chávez les llamaba fascistas; para el Mesías eran conservadores y neoliberales. En la lógica de ambos el maniqueísmo era un dogma: ellos y nosotros; buenos y malos; transformadores y traidores. Chávez tenía una visión utópica de la revolución; su símil mexicano, de un humanismo trasnochado. El esoterismo fue guía espiritual en ambos.
Fanáticos del béisbol hacían tercia con Fidel Castro. Hugo fracasó en su intento de hacer su propia Constitución. A AMLO lo acotó la SCJN. Pero dejó un Poder Legislativo copado de incondicionales. Y la obsesión se concretó con su sucesora. La república bolivariana y la 4T han llevado un estigma: su doble moral. La falsa lucha a favor de los pobres devino una oligarquía corrupta y cínica. Nicolás Maduro fue un ejemplo; AMLO, un maestro. Demagogia, riqueza y poderes extraordinarios ante un pueblo cada vez más empobrecido y devastado por la inseguridad.
3).- La legitimación histórica
El uso y abuso de íconos de la historia nacional fue carácter y destino. La dupla Chávez-Maduro tomó a Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios. El “Pakal de Palenque” a Juárez, Madero, Flores Magón. En los hechos, pervirtieron su legado. Al caer Maduro a Chávez lo ejecutaron en efigie: derribaron su estatua. El escarnio social ha hecho cera y pabilo al “Peje”. Lejos estuvieron aquellos de emular a Bolívar. Más de 20 años de guerras para mantener libre y unida a Venezuela, arrebatada al dominio español. Tuvo que cabalgar 16 mil leguas. Gracias a ello –dice Gabriel García Márquez en El general en su laberinto– “le acuñaron el honorable apodo de culo de fierro”.
BREVES DE LA GRILLA LOCAL:
— A poco de que se denunciaran abusos en los albergues del DIF estatal, la muerte triste y dolorosa de dos niñas haitianas, en la llamada Casa Pato, puso sobre la mesa uno de los lastres que arrastra la Primavera Oaxaqueña: la improvisación, la inexperiencia y el favoritismo en muchos servidores públicos.
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