¿Confusión, cargos efímeros o reacomodos?

La celeridad con la que se han hecho algunas designaciones en el naciente gobierno de ALEJANDRO MURAT, ha propiciado ya la renuncia -¿o cese?-, remoción o reacomodo de algunos nuevos funcionarios. Por ejemplo, en la Secretaría de Salud, en los primeros días de esta administración fue designado como Sudirector de Administración y Finanzas, JOAQUÍN NEYRA SKIDMORE. Menos de una semana después estaba presentando su renuncia. ¿Acaso los operadores del actual gobierno desconocían que el citado NEYRA SKIDMORE fue inhabilitado, luego de desempeñarse como Director de Recursos Humanos en el gobierno de JOSÉ MURAT y Subsecretario en la Secretaría de Finanzas, en el de ULISES RUIZ?
Ayer tomó posesión como Coordinador de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), el ex diputado federal y ex director del Instituto Estatal Electoral (IEE), entre otros cargos, JOSÉ ANTONIO YGLESIAS ARREOLA. Sustituye en el cargo a FEDERICO CRISTÓBAL ALMAZÁN ALMAZÁN, que apenas tomó posesión del cargo el pasado 9 de diciembre. El arribo de YGLESIAS sorprendió a muchos: se trata de un político con nula experencia policial. Se dice que lo primero que hizo al llegar a las oficinas de la corporación fue preguntar por “su compadre”, LÁZARO HERNÁNDEZ RENDÓN, conocido como “El Comandante Fierro”, a quien un video subido a youtube hace al menos tres años, ligaba con un grupo ciminal en el Istmo de Tehuantepec.
En los primeras designaciones hechas por el gobernador MURAT HINOJOSA también hubo confusión. El boletín oficial establecía claramente que la ex diputada local, originaria de San Francisco Ixhuatán, MARÍA LUISA MATUS, había sido designada directora del Consejo Oaxaqueño de Ciencia y Tecnología (COCYT). Sin embargo, al día siguiente tomó posesión del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos de Oaxaca (CECYTEO). Nada que ver una cosa con otra. Para el primer cargo fue designado como titular, posteriormente, PAULO TAPIA PALACIOS, que al menos tiene una gran experiencia laboral, administrativa y política.
Lo que no ha quedado claro es que este tipo de acciones dejan mal parado al gobierno, habida cuenta de que la indecisión y la vacilación son intepretadas como una falta de consistencia y seriedad política. Hace falta en nuestros gobernantes hacer cierta la frase aquella de Luis XIV: “la decisión necesita espíritu de señor”. Ubicar a un determinado funcionario en un cargo para removerlo a los pocos días, hace presumir que ni se cuentan con los elementos curriculares en la mano ni, mucho menos, se conocen antecedentes. (JPA)
