Politica de suma cero 

Avilés: El obligado relevo en el PRI

Alejandro AvilesLuego de la derrota del PRI en los comicios del 2010, el Comité Directivo Estatal del PRI devino un territorio de disputa. Para proteger al equipo perdedor que se aglutinó alrededor de EVIEL PÉREZ MAGAÑA, el ex gobernador ULISES RUIZ les entregó en bandeja de plata la directiva estatal del tricolor. Se convirtió en coto de poder; en bastión inexpugnable de los derrotados. Y se lo repartieron a placer. La lectura para los priistas era irrefutable: un mal fario seguía al PRI. Las disputas con los leales al ex gobernador JOSÉ MURAT se agudizaron. Aparecieron los disidentes y la dualidad de directivas. El tricolor pues, entró en una fase de descomposición.

Mariana_Benite_Tiburcio_miniEl arribo tardío de la dupla HÉCTOR ANUAR MAFUD/ JOAQUÍN RODRÍGUEZ PALACIOS, como presidente y secretario general, respectivamente, se percibió como un intento de recomponer las fuerzas dispersas y llamar a la unidad. Así se vio al principio, habida cuenta de la institucionalidad de MAFUD, colaborador de DIÓDORO CARRASCO, JOSÉ MURAT y ULISES RUIZ, y de contar con un ascendiente de respeto entre los priistas. Nadie imaginó que a poco de estar al frente, habrían de aparecer los viejos moldes del burocratismo. Las puertas del edificio de Santa Rosa, sede del CDE del PRI, parecieron cerrarse a la militancia de a pie. Al menos tres delegados del CEN percibieron el tufo añejo de una dirigencia anquilosada: MELQUIADES MORALES, FIDEL HERRERA BELTRÁN y RENÉ JUÁREZ CISNEROS.

Hector PabloDurante el proceso electoral federal de 2015, en tono chusco comentaba FIDEL HERRERA, cuando iniciaba actividades muy temprano: “Yo estoy trabajando mientras MAFUD está durmiendo”. No hubo carro completo, pero el PRI obtuvo al menos siete diputaciones federales. El trabajo se le acuñó a la habilidad del veracruzano no a la parsimonia de MAFUD. El tricolor pues, padeció una especie de abulia, cansancio, fatiga. En materia de medios, la calificación fue de cero. El CDE se sumergió en un nivel absurdo de oscurantismo, secretismo y parálisis. El inminente relevo de MAFUD era un tema recurrente. Aún con la campaña en puerta del candidato priista, ALEJANDRO MURAT, la directiva priista se advertía apática, como si fuera una entidad aparte.

El sábado pasado, en vísperas del inicio de la campaña por la gubernatura, se dio finalmente el relevo en la directiva priista. La suerte estaba echada desde hace tiempo a favor de ALEJANDRO AVILÉS ÁLVAREZ, que lleva como secretaria general a la joven diputada MARIANA BENÍTEZ TIBURCIO. Las cosas pues en el CDE del PRI, empiezan a cambiar de rumbo. (JPA)

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