Administradores: ¿Revés a Alejandro Avilés?

La habilidad política y conocimiento de los entresijos de la grilla oaxaqueña, por parte del ungido Secretario General de Gobierno, ALEJANDRO AVILÉS ÁLVAREZ, es innegable. Sabe y conoce el teje y maneje de la política, no solamente del PRI, el partido que ha dirigido, sino de los grupos, tribus y cofradías que se disputan las directivas de otros como el PAN o el PRD. Durante su función como Presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura, manejó a unos y a otros a su arbitrio. Pese a los aspavientos de unos cuantos, jaló para el Congreso la facultad de designar a los administradores municipales, no obstante la molestia del titular de la SEGEGO hace tres años, ALFONSO GÓMEZ SANDOVAL.
Hay quienes opinan que su posición en el gabinete de ALEJANDRO MURAT es endeble. Que lo han torpedeado mucho. Y que lo tienen como titular de la SEGEGO porque es “un mal necesario”. Otros le avizoran un lugar plurinominal en las elecciones del 2018, como una salida digna. No son pocos los que le endosan haber minimizado al mismo ejecutivo estatal en plena campaña. Los operadores cercanos de éste, que no están en el círculo de AVILÉS, no se la perdonan. Y hay dos factores que advierten que los golpes que le han asestado son severos. En principio, haberle reducido en 130 millones de pesos el presupuesto de la SEGEGO para 2017, es un revés letal para una dependencia que, al menos a lo largo de los últimos veinte años, se ha mantenido arreglando cualquier amenaza a la gobernabilidad, con el portafolios de dinero en las manos.
Pero hay un segundo factor: AVILÉS maniobró cuanto pudo antes de terminar su gestión en la anterior legislatura, para que la designación de los administradores municipales retornara al ejecutivo. Sabía –o tal vez intuía- que sería designado titular de la SEGEGO. No obstante, al entrar dicha facultad en una dinámica de crítica y señalamientos mediáticos, justamente por tratarse como ya hemos dicho, de una “casta divina” que sirve a un interés y un padrinazgo político, todo apunta a que dicha facultad la ejercerá sólo el gobernador ALEJANDRO MURAT. Ello implica que el esfuerzo premeditado del político originario de Tezonapa, Veracruz, pero avecindado en Oaxaca desde hace al menos dos décadas, de recuperar del Congreso dicha potestad, simplemente fracasó. Ello no obsta para poner en tela de juicio que en marrullerías y amarres; complicidades y perversidades, no hay quien le haga segunda. (JPA)
