A. Murat: ¿Los mismos y trillados caminos?
Hay quienes piensan que como se encuentra hoy la izquierda oaxaqueña, fracturada y pulverizada, el camino para el triunfo de ALEJANDRO MURAT HINOJOSA, podría decirse que está anticipado. Sin embargo, históricamente ha sido el exceso de confianza lo que ha abonado a las derrotas del PRI en los últimos años. Uno de los factores que mucho ha incidido en la debacle, como por ejemplo, la histórica derrota del 2010, es la composición de los equipos de campaña, en donde muchos van pero pocos los que hacen.
Lo primero que hacen aquellos que se asumen iluminados es pregonar por doquier su cercanía al candidato; estar en el círculo íntimo; en el “war room” y empezar a manejar nombres para los cargos en el gabinete y, por supuesto, a vender la piel antes de matar al oso, como dijimos ayer en este mismo espacio. No han faltado algunos detractores del programa que encabeza el edil JAVIER VILLAVCAÑA JIMÉNEZ, el único si acaso que tiene perfectamente clara la película de lo que significa un proceso electoral, sin mayor propósito que ganar. No han faltado pues los que descalifican, amanuenses y gatilleros a sueldo, que han empezado a tratar de demeritar la labor del edil capitalino.
Hay en el equipo de campaña gente pensante, académicos y jóvenes políticos que han hecho escoleta. Dos casos: LUIS ANTONIO RAMÍREZ PINEDA y SAULO CHÁVEZ ALVARADO. En nuestra particular concepción ambos deben estar lejos de la grilla rastacuero; aldeana y superficial, y coordinar la propuesta de Plan Estatal de Desarrollo, cuyas premisas podría presentar el candidato priista en los foros regionales o locales sobre diversas temáticas de la vida estatal. En Comunicación Social, el ejercicio que a la fecha ha realizado MANUEL VELASCO, es síntoma de que conoce la realidad de los medios y sus expectativas. Pretender supeditar al originario de San Ildefonso Villa Alta, por personajes sectarios, quinta columnistas o especialistas en trascendidos, sería un error.
Si hacer un equipo de campaña en el que todos sean generales y nada de tropa, es el camino más adecuado para allanar el triunfo de MURAT HINOJOSA, es que no se ha aprendido de las lecciones de la historia, de los fracasos que ha tenido el PRI en procesos electorales recientes. Muy pronto veremos los tropiezos, los yerros y novatadas, en la organización de los actos de proselitismo, en donde se ponga en riesgo no el triunfo que las circunstancias han puesto a modo, sino la misma sobrevivencia del PRI como un partido competitivo en una entidad que durante mucho tiempo llevó la camiseta bien puesta. (JPA)

