2016: ¿Las elecciones del terror?

El escenario de terror e intimidación que está instrumentando el magisterio mal llamado democrático, no es casual. Forma parte de una asonada que, encubierta en la protesta respecto a la Reforma Educativa, responde a los intereses de ciertos partidos políticos. Los manejadores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), juran y perjuran que no sirven a los intereses de ningún partido. La realidad, sin embargo, es otra. En un llamado a sus militantes los invitaron a no votar por el PRI, PAN, PRD, PANAL, Partido Verde Ecologista de México (PVEM), entre otros. Deja sin mácula al partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), franquicia de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.
El escenario que desde hace dos semana están montando los pocos leales que le quedan a RUBÉN NÚÑEZ GINÉZ y FRANCISCO VILLALOBOS –decimos los pocos, pues cerca del 98 por ciento de los maestros están en sus escuelas y unos cuantos están en el borlote- es el mismo del 2006, del 2010 y del 2015. Es decir, un montaje que nada tiene que ver con cuestiones laborales sino políticas. Y es evidente que el clima de terror inhibirá la participación ciudadana el próximo domingo cinco de junio, lo que beneficia a ciertos candidatos. Los hechos registrados ayer, en donde un presunto grupo armado atacó a balazos el palacio municipal de Cosolapa, tierra adoptiva –es oriundo de Tezonapa, Veracruz- del presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, ALEJANDRO AVILÉS, en donde hubo un policía herido, se inscribe en este clima de zozobra, inseguridad e ingobernabilidad.
Queda la duda si se trata de guerrilla o simplemente de un grupo de facinerosos que pretenden notoriedad. Pero, en caso de que sea una vertiente del denominado Ejército Popular Revolucionario (EPR), queda en evidencia que la guerrilla existe en México, así sea un simple membrete. Ya en Chiapas apareció el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en una marcha para apoyar al magisterio que en aquella entidad está repitiendo el numerito que la S-22 hizo aquí en 2006. Lo dicho pues: en tanto el gobierno federal no termine de allanar el camino de la Reforma Educativa, la CNTE, infiltrada por grupos menores en la clandestinidad, la narco-guerrilla, sacerdotes fieles a la Teología de la Liberación, extranjeros que hacen política libremente en el país, organismos civiles de derechos humanos, financiados con recursos del exterior y otros, estarán haciendo el caldo de cultivo para una insurrección. Con certeza la apagará el poder del Estado, sólo para que maestros, como los de la Sección 22, se victimicen y venga un nuevo capítulo del affaire Ayotzinapa. (JPA)

