Opinión Portada 

El comentario de hoy, jueves 9 de abril 2026

La Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, nuestra UABJO, vive momentos complejos, en vísperas de la sucesión en la rectoría. La reelección del actual rector, tal como se ha visto, no está en la mesa. Es decir, el 16 de mayo, nuestra Máxima Casa de Estudios tendrá un nuevo rector, posiblemente elegido por la comunidad universitaria, como fue antes del actual. Nadie se sorprende de la injerencia del Estado. Eso siempre ha existido. No es una novedad. Más en una institución que es, desde hace mucho, es cuasi propiedad de clanes, caciques, cofradías y porros.

Cada elección de rector es una especie de pila de agua bendita: todos quieren meter la mano. Los eternos caciques, que la han manejado a su antojo desde hace al menos medio siglo insisten en preservar sus cotos de poder. Porque -como ya lo hemos dicho- facultades y escuelas, no parecen pertenecer a una institución que, en efecto, desde hace mucho dejó su espíritu académico y superación, sino que asemejan feudos familiares.

En las preparatorias tal o cual, manda fulano o perengana. Un insulto a una institución que, durante décadas, dio brillo a Oaxaca. La UABJO, a diferencia de otras universidades que en los años 70 del Siglo XX, como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla -la BUAP- u otras instituciones, superaron con creces su agitación y politización, la nuestra no. Sigue a la zaga del espectro universitario del país.

Con la UABJO se usa un viejo dicho aplicado a medicamentos: “agítese antes de usarse”. Ya vimos antes de la Semana Santa los bloqueos en Avenida Universidad por parte del STEUABJO. Y antes, por casi un mes, la toma de Ciudad Universitaria por parte de grupos que exigían el reconocimiento del supuesto director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, afectando a miles de alumnos no pudieron empezar el semestre oprortunamente.

Si bien es cierto que entre los oaxaqueños hay escepticismo respecto a que, quien llegue a regir los destinos universitarios cambie radicalmente el estado de cosas, estamos en vísperas de la elección de rector, luego de un período bastante desafortunado. Hasta el momento hay tres candidatos. Si la elección es por voto universal, en las manos de maestros y alumnos está la decisión: seguir como hasta hoy, en un territorio de porros, caciques y cofradías o, reencontrar para la UABJO su verdadero espíritu de ciencia, arte y libertad.

Pero principalmente, acabar con el entorno de violencia, ausentismo, cobro de calificaciones, cobro para el nuevo ingreso en Medicina y el abominable porrismo, que ha trastocado la academia por los vicios. (JPA)

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