Opinión 

El comentario de hoy, martes 19 de julio de 2016

Nochixtlán1

Los escenarios que hemos vivido durante los últimos dos meses, no tienen comparación en nuestra historia local. Ni siquiera en el 2006, conflicto del que no habíamos logrado superar sus efectos nocivos. Sin duda, Oaxaca tardará mucho tiempo en recuperarse. Las pérdidas económicas han sido brutales y las afectaciones colaterales han sido peores. El ciudadano ha sido rehén de un conflicto del que es ajeno, pero los coletazos lo han hecho víctima inerme.

La pregunta es: ¿hacia dónde se dirige la llamada lucha del magisterio ligado a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación –la CNTE- lanzándose en contra de todo y de todos? Tal parece que es provocar un hartazgo generalizado; una crispación social; una guerra en la que todos seamos enemigos de todos. Pretende acabar con el estatus quo y el establishment que el magisterio llama burgués, siempre que los intereses de los maestros queden a salvo. Su plaza; el confort que le genera un salario generoso: lograr estabilidad económica con el menor esfuerzo.

Es el trasfondo de su lucha, en cuyo propósito pierde la dignidad y el decoro. Por ello arremete de manera cobarde en contra de sus compañeros. Más aún si son mujeres. Las humilla, las somete, las veja. En multitud cualquiera es valiente. Se asume cazador de funcionarios, siempre que lo haga en grupo. Embozado; encapuchado; la cobardía escondida en el anonimato. Pero que no vea ningún asomo policial en el horizonte, porque entonces sí, grita y vocifera; se inmola públicamente para llamarse a sí mismo reprimido.

Hay que verlos asumir una postura inquisitoria en los bloqueos carreteros. Los ponen o quitan a placer. Intimidan, extorsionan, conculcan derechos. Fascistas de día; delincuentes de noche. Lo mismo persiguen que secuestran ciudadanos. Que se sepa sólo su verdad y la que esgrimen sus cómplices: los grupos que dicen salvaguardar los derechos humanos, que parten del supuesto de que sólo unos los tienen; el resto deben ser animales irracionales, sin derechos, sin garantías.

¿Seguirán con su cantaleta de la abrogación de la Reforma Educativa, ahora que su guía moral, Andrés Manuel López Obrador, les enmendó la plana para decirles que revisión sí, pero no abrogación? Sin duda, seguirán negociando en lo oscurito; con acuerdos debajo de la mesa y detrás de la puerta. De espaldas a la ciudadanía y del pueblo que tanto dicen defender.

Que viva pues la opacidad y la discrecionalidad. Que no se sepa que, en el fondo, su motor es el dinero y el confort; las complicidades y las componendas; la corrupción y la mediocridad. Una lucha que a diferencia de las que han promovido los movimientos sociales, sólo llevará al magisterio a un callejón sin salida. Cambiar para seguir igual. Así de simple. (JPA)

bloqueo huamelula

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