El juego sucio de Miranda Nava
La debilidad del presidente ENRIQUE PEÑA NIETO han sido sus amigos e incondicionales. Como se publicó en conocido portal de la capital del país, prefiere la amistad a la eficiencia. Su amigo, LUIS VIDEGARAY CASO –Luis, como le llama con familiaridad el demonio racista DONALD TRUMP- no fue en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP), una lumbrera que digamos. No. En el manejo de la política económica del país –salvo el terrorismo fiscal instrumentado por el oaxaqueño, ARISTÓTELES NÚÑEZ, que también dejó el Sistema de Administración Tributaria (SAT)-…
Seguir leyendo